Aena pone el ojo en el coche privado

Aena pone el ojo en el coche privado

Feb 21, 2017 6 Por infoSCQ

El acceso libre a los aeropuertos gallegos para los vehículos privados no llegará a su fin pero si será observado con lupa por Aena. El órgano gestor aeroportuario español viene de aprobar una medida para implantar en las tres terminales gallegas un sistema por el cual todo vehículo que acceda a las instalaciones – sin ser el aparcamiento – y permanezca dentro del mismo más de 10-15 minutos, deberá abonar una cuantía todavía por determinar. ¿Fines recaudatorios? ¿Seguridad? Despejemos las incógnitas…

Si usted es de los que acostumbra llevar o ir a buscar a sus familiares o amigos al aeropuerto, deberá cuidar el tiempo que permanece en los viales de acceso y es que próximamente se pondrá en marcha este nuevo dispositivo de control y todo vehículo que acceda a la infraestructura aeroportuaria contará con un tiempo limitado para permanecer en el mismo. En caso de superar el tiempo máximo establecido, no podrá abandonar el recinto sin abonar el importe correspondiente. Esta medida afecta únicamente a quienes accedan al aeropuerto para llevar o dejar pasajeros en los viajes de salidas o llegadas y no a quienes pretendan, evidentemente, dejar su vehículo estacionado en el aparcamiento.

¿Cómo se regulará?

Aena instalará en los tres aeropuertos gallegos una barrera de acceso en la entrada de las instalaciones y donde el usuario deberá retirar un ticket que le dará acceso gratuito a la instalación para llevar o recoger a sus familiares/amigos/conocidos durante quince minutos. Si el usuario permanece más tiempo del establecido, al intentar salir de la instalación, deberá abonar el importe pendiente correspondiente al tiempo que ha superado de los primeros quince minutos de cortesía.

En el caso del aeropuerto de Santiago de Compostela, el control de acceso y salida está previsto que se ubique justo en la gran rotonda de entrada anexa a la estación de servicio. Un único punto de acceso – como se puede apreciar en el plano – que servirá de filtro de entrada y desde el que comenzará a contar el reloj esos quince minutos hasta que el vehículo vuelva a pasar por el mismo punto pero en sentido contrario. Teniendo en cuenta la longitud de los viales de acceso hasta la terminal y el límite de velocidad a 30km/hora, aquellos que accedan con vehículo al recinto únicamente podrán parar en los viajes de salidas/llegadas para dejar o recoger familiares/amigos pero sin tiempo a bajarse del coche.

¿Qué finalidad tiene?

El órgano gestor aeroportuario viene registrando desde hace tiempo numerosas quejas por el mal uso que algunos usuarios realizan de los viales de la planta de llegadas y salidas debido a que algunos vehículos estacionaban en dichos carriles para despedir en el interior de la terminal a sus familiares/amigos. Ésto provocaba numerosas retenciones y problemas básicos de seguridad en la infraestructura ya que los viales – de un único carril y dirección – se ven colapsados impidiendo el paso de otros coches privados así como servicios de emergencia.

Es por ello que Aena quiere poner freno a esta mala práctica por parte de los usuarios así como controlar quienes acceden a las instalaciones y frenar el acceso, cada vez mayor, de empresas low cost de aparcamiento que compiten con los que gestiona el ente aeroportuario y que si permanecen más de esos 15 minutos en las instalaciones para recoger clientes. Todo ello es lo que ha motivado que se aprobase esta medida con fin de llevarla a cabo en los tres aeropuertos gallegos este mismo año aunque sin trascender todavía la fecha exacta.

Aena quiere así dar fluidez a los viales tanto de salidas como llegadas y que no se sigan repitiendo escenas de largas colas de vehículos estacionados en carriles diseñados únicamente para recoger pasajeros y continuar la marcha. Pese a señales donde se recalca la prohibición de estacionar o permanecer más de cinco minutos en dichos viales, son numerosos los coches que incluso estacionan sobre las aceras o apagan totalmente el contacto y entran en la terminal generando una larga cola tras de si y los respectivos claxon de los vehículos situados detrás.