En tiempos de Coronavirus, las aerolíneas se han visto obligadas a paralizar gran parte de su flota y redimensionar – a la baja – su número de aviones, reducir rutas y en algunos casos cerrar bases de operaciones menos rentables. Aerolíneas de todo el mundo han tenido que estacionar sus aviones en diversos aeropuertos y llevar a cabo tareas de preservación de los mismos ya que las previsiones es que estén sin uso durante largo tiempo.

En España hay dos aeropuertos, principalmente, que están sirviendo para tal fin de preservar aeronaves como son el aeropuerto de Teruel y el de Ciudad Real. Ambas infraestructuras están viviendo su momento álgido con cientos de aviones estacionados en sus instalaciones y es que durante la denominada “primera ola” del Coronavirus en Europa, fue un goteo constante de aviones aterrizando en dichas infraestructuras desde diversos países europeos. Otros aeropuertos como Castellón o Sevilla están siendo, también, utilizados para este fin de preservar aviones aunque en menor medida.

Teruel ha sabido rentabilizar un nicho de mercado único y trabaja ya en la ampliación de sus instalaciones para dar cabida a un mayor número de aeronaves ya que la demanda continúa siendo muy alta. Compañías como Air France, British Airways, Lufthansa, KLM o TAP han estacionado allí gran parte de su flota. En el caso de Ciudad Real supone un revulsivo a un aeropuerto durante años cerrado a todo tipo de tráfico aéreo y que ahora es utilizado como párking para aviones de numerosas aerolíneas como por ejemplo Iberia, Level, Virgin Atlantic, Wamos Air, o Vueling

¿Qué hacen las aerolíneas con los aviones preservados?

Son muchos los aviones que no tienen todavía fecha de volver a elevar el vuelo y por ello han de preservarse para mantener su buen estado para cuando puedan recuperar su actividad. El confinamiento al que se vio sometido el sector aéreo obligó a un trabajo minucioso de todo el personal de mantenimiento de las aerolíneas ya que en palabras del ingeniero jefe de Ryanair “los aviones no son como los coches que puedes dejarlos un mes en la calle e irte de vacaciones tranquilamente. Necesitan una serie de cuidados y revisiones minuciosas periódicamente“.

El Coronavirus obligó a llevar a cabo preservaciones de larga duración y eso supone un trabajo minucioso ya que a todas las aeronaves que tengan este fin, deben retirarles las baterías, colocar deshumificadores en su interior que eviten aparición de humedad y sus problemas derivados de la misma. También se llevan a cabo la protección de los asientos o butacas y una limpieza profunda del interior de la cabina.

Luego se procede a comprobar los niveles de líquidos lubricantes y refrigerantes entre otros. Para evitar el deterioro, se lubrican aquellos elementos abatibles o movibles tales como puertas, carenas, trenes de aterrizaje, rampa o controles y se aplican inhibidores de corrosión en aquellas zonas que lo necesiten.

El depósito de combustible es inertizado para que quede fuera de servicio y evitar cualquier reacción que pueda poner en peligro tanto al material como al personal involucrado. Se debe tener especial cuidado en prevenir la humedad en los motores, para lo que se usa un material absorbente de humedad y se monitoriza mediante una serie de sensores. Ésta parte es la que seguramente a mucha gente llame la atención cuando ve aeronaves estacionadas con los motores tapados como el de la fotografía.

Durante todo este tiempo de inactividad de los aviones, se aprovecha para limpiar y reemplazar los filtros de aceite y combustible si fuese necesario. También se realiza una limpieza general de los interiores de la aeronave vaciando los depósitos, tanto el de agua potable, como el de desechos, que debe quedar adecuadamente desinfectado. Se inspecciona semanalmente de forma visual el fuselaje en general para que no existan fugas de líquidos, que todos los orificios estén cubiertos adecuadamente y se procura que las hélices, si es el caso, mantengan su nivel adecuado de aceite.

Todo esto es un trabajo continuado y que no se realiza en un solo momento si no que los responsables del mantenimiento de dichos aviones llevan a cabo revisiones periódicas de todos los sistemas y de la conservación del aparato para confirmar su buen estado y aptitud para una posible vuelta a los cielos y operativa de su respectiva aerolínea.

Ya para terminar solo confiar en una pronta recuperación del sector aéreo y que los miles de aviones estacionados en toda Europa pronto puedan des-preservarse y volver a su hábitat natural: el aire. Para cerrar, un vídeo con el jefe de mantenimiento de la low cost irlandesa Ryanair, el señor Karsten, explicando cómo ha afrontado la aerolínea el parón de tres meses por el Coronavirus.

Vueling
Allá por un 28 de enero de 2010 comenzaba esta aventura, Aeronoticiario SCQ. Desde entonces aquí estoy, informando de la actualidad del aeropuerto de Santiago de Compostela de una forma fresca y de manera cercana. Aviación y turismo aderezado con una pizca de 2.0.

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