La aviación general o también conocida como aviación privada es un sector que cada vez más va ganando peso en la actividad diaria del aeropuerto de Santiago de Compostela. Un sector en constante crecimiento que no tiene limitaciones en el aeropuerto compostelano y al que llegan vuelos desde todo el mundo cada año ya sea por motivos políticos, de negocios, culturales o simplemente turismo. Solo en el pasado 2016 llegaron al aeropuerto compostelano aeronaves privadas desde lugares tan dispares como Teterboro (New Jersey), Windsor Locks Bradley (Connecticut), San Diego (California), Shanghai, Pekín, Lille, Verona, Niza, Nápoles, Génova, Bolonia, Luxemburgo, Rotterdam, Colonia, Lyon, Santorini, Zaragoza, Pamplona, Granada, etc.

El último en aterrizar en Lavacolla lo hacía la noche del jueves al viernes, concretamente a las 03:35 de la madrugada procedente de Athenas. Un hermoso Boeing 737-500 en configuración BBJ con capacidad para 56 pasajeros. Una visita de apenas 48 horas para una importante cita deportiva en la ciudad y hoy, sábado, tiene previsto elevar vuelo de nuevo a las 22:40 horas rumbo a Madrid. 

Una aeronave con grandes comodidades en su interior y amplios espacios como se puede ver en la fotografía que acompaña esta información y a la que ha tenido acceso este portal. Asientos de cuero con distribución 2+2 con mesas para trabajo, entretenimiento a bordo, pantallas de televisión y conexión telefónica vía satétile. Son algunos de los servicios que ofrece este B737-500 que visita este fin de semana la capital gallega. 

Este es uno de los múltiples aviones privados que utiliza las instalaciones de Lavacolla en lo que llevamos de año. Sin duda corren buenos tiempos para la aviación general  y buena muestra es el creciente número de operaciones que se llevan a cabo anualmente en el aeropuerto de Santiago y desde distintas partes del mundo. 

Si miramos atrás en el tiempo, es inevitable no recordar un ejemplo de lujo elevado a su máxima expresión en forma de avión privado que visitaba el aeropuerto de la capital gallega hace un par de años. Se trataba de un Airbus A319 totalmente adaptado en su interior a versión ejecutiva y que contaba con dormitorio, aseo, despacho, zona de reuniones y múltiples servicios.

La aviación privada es, por lo general, un sector de desplazamientos por carácter de negocios y en constante movimiento pero siempre hay excepciones. Gozar del privilegio o lujo de tener un avión privado para sus desplazamientos, es algo cada vez más común entre los cantantes, actores, personajes de las revistas del corazón internacional, nuevos ricos, etc, que hacen que el sector se encuentre con aeronaves con excentricidades en su interior como el dormitorio que acompaña esta publicación y que dará para todo un debate.

Pero no todos son ejemplos así y es que lo habitual son aeronaves, como las del Grupo Inditex – que tienen sus hangares en el propio aeropuerto de Santiago – o ABanca que recurren al aeropuerto compostelano para realizar sus desplazamientos por negocios así como para recibir a otros empresarios con los cuales mantienen abiertas líneas de negocios.

Es más, no es de extrañar reuniones en las propias instalaciones aeroportuarias o en las proximidades y que las aeronaves vuelvan a levantar el vuelo horas más tarde. Es, por tanto, un sector donde el dinero importa y donde cada segundo vale su peso en oro.

La imagen de la izquierda muestra la sala de reuniones de un Airbus A320 ejecutivo que visitó Santiago de Compostela y que como se puede apreciar cuenta con un espacio dedicado exclusivamente para mantener encuentros de alto nivel en una zona dotada de todas las comodidades como conexión a internet, televisión, teléfono, asientos de cuero, minibar, etc.

 

¿Nos vamos a dar una vuelta en uno de estos aviones?

 

 

 

 

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